La Organización Marítima Internacional (OMI), organismo dependiente de las Naciones Unidas, ha propuesto limitar la velocidad de los grandes buques como medida para combatir el cambio climático.  

Los países que forman parte de la OMI se marcaron como objetivo el pasado mes de abril reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Para 2030, el transporte marítimo internacional tiene que haber disminuido en un 40% el CO2 que emite a la atmósfera con respecto a los niveles de 2008. Este mes, la OMI se reúne en Londres y podrían empezar a fijarse las primeras medidas, informa elpais.com.

La propuesta que van a discutir los Gobiernos señala que el objetivo es añadir en las normas de navegación internacional el «concepto de velocidades de operación máximas obligatorias», en función del tipo de buque y el tamaño. Dichas velocidades, que podrían entrar en vigor entre 2021 y 2022, solo serían aplicables a trayectos internacionales, continúa explicando el medio.

El transporte marítimo internacional expulsó el pasado 2015 unos 812 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, un 2,25% del total del dióxido de carbono emitido por actividades humanas al planeta. En cuanto al futuro, si no se tomasen medidas, en 2075 las emisiones estarían cerca de los 3.500 millones de toneladas, según el Consejo Internacional del Transporte Limpio, informa elpais.com.

La OMI propone centrar las limitaciones de velocidad a los grandes buques, y eximir a otras naves como los ferris de pasajeros. Además, también podrían dejar fuera de las limitaciones de velocidad a las embarcaciones que transportes frutas frescas en buques frigoríficos o contenedores refrigerados, ya que en 2015 estos solo representaron el 1,6% del CO2 que emitido por el transporte marítimo.

 

Fuente: http://www.puertosynavieras.es